Hay mucha oferta y es difícil distinguir a quien hace demos vistosas de quien pone sistemas en producción que aguantan años. Estas son las preguntas que te harían falta, nos elijas o no.
¿Me dais un alcance y un precio cerrados?
Desconfía de los proyectos abiertos por horas sin un objetivo claro. Un buen proveedor puede comprometer qué se entrega, en qué plazo y con qué criterio se considera terminado, después de un diagnóstico corto.
¿De quién es lo que construís?
El código, los flujos, la documentación y las cuentas en la nube deberían ser tuyos. Si mañana cambias de proveedor, todo tiene que poder seguir funcionando sin pedir permiso a nadie.
¿Cómo lo ponéis en producción?
Pregunta por entornos de pruebas, control de versiones, gestión de errores, monitorización y copias de seguridad. Si la respuesta es vaga, el proyecto se quedará en demo.
¿Cómo evaluáis la IA?
Un proveedor serio mide la calidad con casos reales antes de lanzar, define qué hace la IA y qué revisa una persona, y controla el coste por operación. Si solo te enseñan ejemplos que salen bien, pide ver los que salen mal.
¿Qué pasa después?
Los sistemas cambian: tu ERP se actualiza, un proveedor cambia el formato de sus facturas, sale un modelo mejor. Pregunta quién se ocupa de eso, con qué tiempos de respuesta y cuánto cuesta. Y comprueba que no hay permanencia obligatoria.



